La carretera se prepara para un 2023 incierto por la ralentización de la actividad

30/11/2022 DIARIO DEL PUERTO

El sector del transporte de mercancías por carretera se prepara para un 2023 incierto. Ni la Ley de la Cadena de Transporte ni la Ley contra la Morosidad en el transporte por carretera reducen la tensión en el colectivo que está sufriendo ya la ralentización del consumo.

Los acuerdos que ha alcanzado el Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC) este 2022 y que han permitido instaurar la Ley de la Cadena de Transporte, la Ley contra la Morosidad en el transporte por carretera y la reducción de 20 céntimos por litro de combustible han sido históricos y así los han calificado tanto las asociaciones como el ministerio.

No obstante, el próximo año se prevé complicado. A la incertidumbre internacional generada por la guerra en Ucrania que parece cronificarse, se suman la ralentización del consumo, la falta de relevo generacional de conductores profesionales (tanto en el ámbito nacional como europeo) y la duda de si los 20 céntimos seguirán activos cuando comience el nuevo año, hito de especial relevancia dado lo que significa el gasto en combustible para la cuenta de resultados de los transportistas.

Pese a la Ley de la Cadena de Transporte, la Ley contra la Morosidad en el transporte por carretera y la reducción de 20 céntimos por libro, 2023 llegará marcado por la guerra, la inflación, los costes y la falta de conductores

Fenadismer, por ejemplo, espera que las empresas de transporte pierdan rentabilidad hasta un punto en el que puedan darse cierres por insolvencia económica. “Un panorama que recuerda al que ya se vivió en la crisis del año 2008, con unas condiciones similares a las actuales”, matiza a este Diario la Federación.

Por su parte, CETM afronta el próximo año “con cierta inseguridad, debido a los últimos acontecimientos que están poniendo en jaque a la economía”, pero confían en que el Gobierno y las diferentes administraciones “sepan tomar las medidas adecuadas para salir adelante”.

En esta misma línea se manifiesta FITRANS (Federación Internacional de Asociaciones de Transporte) que reclama un verdadero esfuerzo de inversión pública y privada para mejorar las infraestructuras de descanso que son, en la actualidad, “claramente deficientes”. “También es importante tener en cuenta la especial penosidad de una profesión que requiere de unas condiciones físicas que con los años se van perdiendo, por lo que es importante establecer un régimen especial que permita poder abandonar la profesión de una manera adecuada, así como atraer relevo generacional”, explica FITRANS.

Asimismo, la FVET busca la consolidación del recargo por combustible, el fin de la morosidad en pagos a transportistas y la construcción de más y mejores infraestructuras (como un acceso norte para tráfico rodado en el puerto de Valencia).

Para los subsectores de la actividad transportista, el horizonte también es inquietante. Para ASTIC (Asociación del Transporte Internacional por Carretera) en este año se ha consolidado una nueva etapa definida por un nuevo marco legal que “equilibra el terreno de juego” con sus clientes, los grandes fabricantes o distribuidores y por el impulsó de la transición digital y energética de las empresas; pero, respecto al próximo año, ASTIC considera que será de muchas dificultades.

“Todas las revisiones de previsiones de crecimiento económico son a la baja: se espera que haya menos crecimiento y una actividad comercial e industrial que afectará también al sector del transporte, especialmente el de carretera”. Pese a ello, ASTIC espera que el impacto negativo sea menor en el transporte internacional, la actividad en la que se basa buena parte de sus empresas asociadas.

La consolidación del recargo por combustible, el fin de la morosidad en pagos a transportistas y la construcción de más y mejores infraestructuras centran el interés de los principales colectivos transportistas

Por su parte, ATFRIE (Asociación Española de Empresarios de Transporte Bajo Temperatura Dirigida) valora positivamente el volumen de negocio alcanzado este año, pero lamenta los niveles de costes alcanzados y la imagen pública que se ha dado del sector que “se ha visto mermada, pasando del reconocimiento social de su esencialidad al de la violencia de unos pocos debido a la amenaza de desabastecimiento”. Este escenario, subrayan, nunca fue real, pero se quiso transmitir así a la sociedad y el sector “se ha quedado con esta mala fama, dilapidando en unos días el gran sacrificio que conllevó la mejora de imagen”.

Sobre el futuro del sector frigorífico, ATFRIE reconoce que es difícil hablar en positivo debido a la vinculación del sector con la producción primaria.


Portavehículos: el reto de la supervivencia

El subsector del transporte de portavehículos está sumido en un momento complicado porque ha enlazado tres crisis: la de la COVID, la de la falta de semiconductores -que frenó la fabricación de vehículos a nivel mundial- y la derivada de la invasión de Rusia a Ucrania. Todo esto ha provocado la pérdida de mucha capacidad de transporte “que ya está teniendo su efecto”, explica el presidente de CETM Portavehículos y Logística de Automoción, Pedro Ruiz.

En los mismos términos se manifiesta José Manuel Peña, presidente de Transportave, quien subraya que “el principal reto del subsector es la supervivencia. Estamos buscando todas las fórmulas para sujetar a los profesionales en el sector y luego crecer de una manera ordenada, pero la realidad es la que es”.

“Cuando faltaban los semiconductores- recuerda Peña – la actividad se redujo mucho, así que muchos de los transportistas se buscaron la vida y encontraron trabajo en otros sectores, con un riesgo menor y más cómodos. En consecuencia, el 25% de la flota que existía hace cuatro años ha desaparecido. Faltan vehículos y es muy complicado retener al conductor”.

Además, “el mercado ha sido especialmente duro con nuestras empresas, cuyas necesidades, salvo excepciones, no han sido entendidas por parte de nuestros clientes que han aprovechado su posición de dominio para establecer una política de precios y exigencias muy cortoplacista. Y esto no hará más que ir a peor porque la demanda tendrá que crecer en algún momento no muy lejano y no va a haber manera alguna de atenderla”, alerta el presidente de CETM Portavehículos. “La única solución posible está en mirar al futuro con responsabilidad y proporcionar seguridad a sus proveedores de transporte para que podamos comprometer inversiones y atraer profesionales a la carretera”, concluye Ruiz.


La burocracia y la carga especial

El transporte por carretera de piezas pesadas y extradimensionadas constituye una parte esencial de la cadena logística en la industria del project cargo. Las empresas que operan en este subsector utilizan vehículos que recorren a menudo largas distancias, en muchos casos atravesando fronteras, por lo que, al no cumplir con los requisitos legales europeos generales sobre pesos y dimensiones de los vehículos, necesitan una exención o permiso previo a la realización de una operación de transporte especial por carretera.

Actualmente, en ausencia de una armonización europea, los transportistas se enfrentan a una gran variedad y complejidad de normas y procedimientos antes de poder obtener un permiso de transporte especial. Por ello, reclaman ser escuchados. “Durante años, hemos pedido a la Comisión Europea que haga cumplir unos estándares armonizados para los transportes especiales en todos sus estados miembros, por lo que apoyamos firmemente los recientes movimientos de la Comisión Europea para revisar la directiva que regula los pesos y dimensiones de los vehículos comerciales y esperamos poder aprovechar al máximo las oportunidades que esto presenta”, comenta Ton Klijn, director de ESTA (Asociación Europea de Transportes Excepcionales en Carretera y Grúas Móviles).

Los transportes especiales representan alrededor del 2,5% de todos los movimientos de transporte de mercancías.


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Transportistas

El transporte de mercancías por carretera es una de las actividades fundamentales de la economía española y uno de los eslabones vitales de la cadena logística.

Sin el transporte por carretera, la cadena de suministro fuerte y eficaz que las empresas requieren para ganar en competitividad no sería posible.

En este escenario, nace el “Libro de los Transportistas” un nuevo producto editorial de Diario del Puerto Publicaciones que hoy comienza a ser distribuido.

El libro cuenta con el objetivo de analizar e interpretar la actualidad de los transportistas -de todos ellos, grandes y pequeños-, como colectivo clave en la cadena logística.

Sus principales retos, problemáticas y reclamaciones tienen su espacio en esta nueva publicación que reúne a las principales voces del sector como representantes expertos de lo que sucede en el día a día de la actividad.

Además, y como no podía ser de otra manera, el nuevo monográfico se completa con la sección “Transportistas Selección”: una relación de empresas que expresamente han querido destacar sus servicios, estructuras y valores añadidos con Diario del Puerto Publicaciones.

 

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