La entrega de mercancías con drones en Europa sigue la senda exitosa de Estados Unidos

27/09/2022 GRUPO C DE COMUNICACIÓN

A pesar de las limitaciones de seguridad que impone la navegación aérea, los drones convertidos en vehículo de entrega de mercancías de la última milla empiezan a ser algo más que una experiencia piloto en territorio europeo. A la zaga de un sistema que ya tiene más recorrido en Estados Unidos, el reparto en Europa trata de obtener ventajas de una realidad que empieza a superar su etapa experimental.

Luz verde en territorio europeo con exigencias de seguridad aérea

La normativa europea del uso de drones contiene medidas de seguridad que se relacionan con la legislación aérea. No obstante, hay que tener en cuenta que las limitaciones no son las mismas para las actividades de servicios excluidas por EASA, la Agencia Europea de Seguridad Aérea (a las que será de aplicación el Reglamento (UE) 2018/ 1139 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 22 de agosto) y las tareas o servicios no EASA (actividades o por servicios militares, de aduanas, policía, búsqueda y salvamento, lucha contra incendios, control fronterizo, vigilancia costera o similares, etc.).

En el ámbito concreto de la logística, ya se plantean retos tecnológicos como el de la cobertura de la señal entre el operador y el dron, la autonomía de las baterías o el impacto medioambiental. La incorporación de drones a las tareas de reparto también tendrá que resolver dudas legales para que los drones compartan espacio aéreo y se integren de forma paulatina en las ciudades. Esa implantación deberá compaginarse con los sistemas de reparto tradicionales de la última milla en los entornos urbanos de alta densidad de población, que ya cuentan con limitaciones importantes.

Las experiencias del uso de drones en situaciones de emergencia y catástrofes, que han permitido acceder a lugares de difícil llegada en los últimos años, han posibilitado que algunos operadores logísticos hayan desarrollado proyectos relacionados con el reparto de mercancías a lugares de difícil acceso. Las enseñanzas han permitido ir abordando los problemas que se han ido presentando en estos ensayos iniciales.

Incluso, fuera de la utilización de los sistemas de aeronaves no tripuladas en situaciones límite, se han utilizado en otras tareas más relacionadas con el reparto de mercancías en zonas urbanas, en las que rápidamente están demostrando sus ventajas como es la supervisión o control a distancia de trayectos concretos. Además, han demostrado su eficacia en la realización del inventario de mercancía en los almacenes, que agiliza un proceso para rebajar su duración de días a horas.

Estados Unidos ya tiene un camino recorrido con limitaciones legales

En agosto de 2020, la Federación de Aviación de Estados Unidos (FAA) autorizaba a la compañía Amazon el uso de drones para entrega de mercancías, un servicio que, posteriormente, se ha seguido realizando. La firma de comercio electrónico realizó enormes inversiones en una red logística que le viene permitiendo entregar rápidamente los productos adquiridos por sus clientes a través de su red Prime Air. La visión de la compañía al hacer el uso de esta tecnología es hacer realidad la entrega de la mercancía en 30 minutos, lo que implica una reconfiguración de su cadena de suministro para poder cumplir con este propósito.

Con motivo de la pandemia, la compañía Walmart también ha llevado a cabo un programa piloto en El Paso, en la región de Texas (EE.UU.). La flota de drones entregaba paquetes de pruebas de COVID-19 a hogares que se encontraban en el rango de un kilómetro. Los artículos se empaquetaban en cajas y los clientes usaban una aplicación para aprobar la entrega cuando la mercancía se depositaba en su patio trasero.

En temas de seguridad aérea, Estados Unidos es uno de los países más estrictos con la normativa. Ha establecido un régimen jurídico para volar que inicialmente pasa porque el piloto apruebe el test trust de la FAA. Se trata de una prueba, previa formación online y gratuita, que no lleva más de 30 minutos, tras la que se realiza un test de seguridad de drones. Este requisito es obligatorio para todos los drones de más de 250 gramos, con independencia de que su uso sea comercial o recreativo. En cambio, si el dron pesa menos de 250 gramos, no hay que registrarlo.

 

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